Después de 31 años del atentado terrorista contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas, que dejó un saldo de 21 víctimas fatales, las autoridades panameñas recibieron en extradición desde la República Bolivariana de Venezuela a Ali Zaki Hage Jalil, señalado como presunto implicado en este hecho.
El atentado, ocurrido el 19 de julio de 1994, siendo considerado uno de los actos terroristas más graves en la historia de Panamá, tras la explosión de una aeronave pocos minutos después de su despegue.
Alí Zaki Hage Jalil arribó al país bajo estrictas medidas de seguridad, custodiado por unidades de las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional, en coordinación con Interpol Panamá y agentes de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ).
El extraditado fue trasladado en una cápsula de seguridad hacia la sede de la DIJ, donde se realizarán los trámites correspondientes para su posterior puesta a órdenes de las autoridades judiciales competentes.
Esta extradición marca un avance significativo en el proceso de justicia por este caso, que permaneció sin resolver durante más de tres décadas.
