Panamá se convirtió en el epicentro regional de la seguridad sanitaria hemisférica al inaugurar, por primera vez, la Conferencia de Biovigilancia en el Canal de Panamá 2026, un encuentro internacional que reúne a autoridades de alto nivel, expertos científicos, líderes militares y representantes de organismos internacionales para fortalecer la cooperación frente a amenazas biológicas emergentes.
La apertura del evento contó con la participación de la Primera Dama de la República de Panamá, Maricel Cohen de Mulino; el ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo; el ministro de Relaciones Exteriores, Javier Martínez-Acha; el administrador del Canal de Panamá, Ricaurte Vásquez Morales; y el embajador de los Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, quienes destacaron la importancia estratégica de la biovigilancia para proteger la salud pública, el comercio internacional y la seguridad regional.
La conferencia, titulada “Fortaleciendo el Apresto para la Seguridad Sanitaria mediante la Cooperación Regional, Integración en el Programa Una Salud y Sistemas de Biovigilancia Modernizados”, se desarrolla durante dos días en la ciudad de Panamá y marca un hecho histórico al celebrarse por primera vez fuera de la sede de la Universidad de Miami, en Estados Unidos.
“Que esta conferencia se realice por primera vez fuera de Miami y que Panamá haya sido elegida como sede refleja la relevancia estratégica de nuestro país en materia de seguridad ciudadana y logística global”, señaló la Primera Dama, Maricel Cohen de Mulino.
Durante las sesiones se analiza cómo el movimiento constante de personas, mercancías e información en el hemisferio occidental, y particularmente en la región del Canal de Panamá, puede convertirse en una vía de propagación de amenazas biológicas que impacten la salud y la seguridad de las poblaciones.
El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, señaló que “hoy enfrentamos un escenario global cada vez más complejo, donde las amenazas sanitarias trascienden fronteras y exigen respuestas coordinadas, oportunas y basadas en evidencia científica. Epidemias, enfermedades emergentes y reemergentes, movilidad humana, cambio climático y riesgos biológicos nos obligan a mantener sistemas de vigilancia modernos, resilientes e integrados”.
El encuentro reúne a líderes militares, profesionales de salud pública, instituciones gubernamentales, socios académicos y expertos técnicos para examinar cómo los sistemas de biovigilancia pueden mejorar la alerta temprana, el intercambio de información y la coordinación regional.
Participan especialistas y delegaciones de Estados Unidos, Panamá, Ecuador, Perú, Guyana, Costa Rica y Colombia, además de representantes del Comando Sur de los Estados Unidos, estamentos de seguridad de Panamá, agencias interinstitucionales, universidades y el sector privado.
Con este encuentro internacional, Panamá reafirma su posición como centro regional para el diálogo estratégico, la cooperación hemisférica y la articulación de iniciativas de seguridad sanitaria y vigilancia biológica.
