El Servicio Nacional de Migración impidió el tránsito de dos extranjeros y, en coordinación con autoridades de Colombia, se les ordenó el retorno a ese país. Ambos mantenían órdenes vigentes emitidas por las autoridades judiciales colombianas.
Entre ellos figura quien funge como tercer cabecilla del grupo delincuencial común organizado »La Inmaculada», organización dedicada entre otras actividades delictivas a cobros ilegales, extorsiones y los conocidos préstamos “gota a gota”.
La segunda persona se trata de una mujer, quien mantenía orden de captura en su país, por presunta vinculación con el crimen organizado.
Tras verificar la documentación se determinó negarles la continuación de su recorrido.
El Servicio Nacional de Migración reafirma que mantendrá controles firmes: “nuestras fronteras no son puertas abiertas a la delincuencia organizada”. Quien intente aprovechar la movilidad para delinquir encontrará en Panamá instituciones coordinadas, alertas y actuando conforme a la ley.
