La especialista en educación Nivia Rossana Castrellón alertó que Panamá atraviesa una crisis silenciosa que amenaza el desarrollo social y económico del país: cada mes, alrededor de mil jóvenes pasan a engrosar la lista de quienes ni estudian ni trabajan.
Castrellón explicó que el abandono escolar se ha convertido en uno de los principales riesgos para la juventud panameña. Tras los paros y cierres de escuelas, miles de estudiantes nunca regresaron a las aulas, quedando atrapados en un círculo de exclusión educativa que los expone a mayores vulnerabilidades sociales.
Según el último informe citado por la especialista, más de 120,000 jóvenes se encuentran fuera del sistema educativo.
“Estas no son simples estadísticas; son vidas sin oportunidades. Es inaceptable que un país que presume de democracia y de tener el PIB más alto de la región no garantice educación para quienes más la necesitan”, advirtió con preocupación.
