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-Desde este 17 de enero de 2026, el Tratado de Altamar
(Acuerdo BBNJ) entra oficialmente en vigor, convirtiéndose en el primer marco legal
vinculante a nivel mundial para proteger la biodiversidad marina en zonas fuera de la
jurisdicción nacional, áreas que abarcan aproximadamente dos tercios de la superficie
oceánica del planeta.
Este acuerdo sienta las bases para regular las actividades humanas en altamar y promover
la cooperación internacional en espacios que albergan una riqueza biológica esencial para
la estabilidad del sistema oceánico global.
Este hito marca un antes y un después en la gobernanza oceánica mundial, al establecer
reglas claras para la conservación y el uso sostenible de ecosistemas marinos de alto valor
ecológico, actualmente amenazados por la contaminación, sobreexplotación y efectos del
cambio climático.
Panamá se suma a este esfuerzo global tras la sanción de la Ley 442, aprobada el 30 de
septiembre de 2024 por el presidente de la República, José Raúl Mulino, mediante la cual
el país ratificó formalmente el Acuerdo BBNJ. La norma fue suscrita por el canciller
encargado, Carlos Ruiz-Hernández, en presencia del ministro de Ambiente, Juan Carlos
Navarro.
La ratificación del Tratado de Altamar da relevancia al interés del país con la protección de
los ecosistemas marinos más allá de las fronteras nacionales y respalda el objetivo global
de conservar y gestionar de manera efectiva al menos el 30 % de las áreas marinas y
terrestres para el año 2030, conforme al Marco Global de Biodiversidad de Kunming-
Montreal.
A lo largo de los años, Panamá ha marcado su interés en la conservación marina mediante
hechos verificables. Un ejemplo de ello ocurrió en 2023, cuando el país anunció que
mantiene bajo conservación el 54.33 % de su Zona Económica Exclusiva, superando las
metas mundiales establecidas para la protección de los océanos. Este resultado se dio tras
la firma del decreto ejecutivo que amplió el área de recursos marinos manejados de Banco
Volcán, cuya superficie pasó de 14,201.13 km² a 93,390.0 km², con una ampliación de
79,178.71 km², posicionando al país como un referente regional en la protección de
ecosistemas marinos estratégicos.
La creación de áreas marinas protegidas en altamar, procedimientos para la evaluación
del impacto ambiental de las actividades humanas en estas zonas, cooperación técnica y
el fortalecimiento de capacidades entre los Estados Parte forman parte de los logros
alcanzados con este acuerdo.
A partir de ahora, Panamá forma parte de los países que cuentan con un instrumento
jurídico vinculante para incidir en la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad
marina en aguas internacionales, lo que la posiciona a nivel nacional como una nación con
un marco legal alineado a los acuerdos ambientales mundiales.
Datos al editor:
Las aguas internacionales, por su naturaleza, son consideradas patrimonio común de la
humanidad y están abiertas al uso de todos los países para actividades como la
navegación, la pesca, la investigación científica y otras libertades reconocidas por el
derecho internacional.
